En 1962, varios miembros de nuestra familia fuimos testigos del "milagruco", ocurrido en Garabandal (San Miguel Arcángel dio la Sagrada Comunión a Conchita González). Ahora, cincuenta años después, esperamos que terminen de cumplirse las profecías de la Virgen. En este blog nos proponemos recoger -en castellano, inglés, francés, portugués, italiano...- algunos mensajes del Cielo a hombres y mujeres de Dios, en nuestros tiempos. Son continuación de lo que la Virgen anunció en Garabandal, entre 1961 y 1965. Si se leen despacio, son fuente de oración, y de amor a Dios y a nuestros hermanos de todo el mundo. Conviene advertir que, mientras caminamos en esta vida, vamos hacia la luz de la verdad a través de sombras e imágenes veladas. Por eso, no podemos alcanzar aún un discernimiento pleno de estos mensajes. Durante el "Aviso" el Señor disipará nuestras dudas e incertidumbres. Para comprender mejor el contenido del blog, se puede leer la página sobre GARABANDAL.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Mensajes (30 dic 2012)


La Sagrada Família
La Sagrada Familia
(Claudio Coello)
1. Maria Divine Mercy (Irlanda)
(The Warning) (El Aviso de Dios)

27 dic 2012, 06:20 (Mensaje de Dios Padre - Reseña) (God the Father: Soon, a new Light, a new sun, will be seen —  Dios Padre: Pronto, será vista una nueva luz, un nuevo sol)
      Dios Padre nos da un mensaje de gran esperanza. Está sobre nosotros el tiempo de los cambios, como está predicho, cuando la tierra se desviará, los planetas cambiarán y el cima no será predecible. El poder de Dios se manifiesta en los Cielos, mientras libra una feroz batalla en la que son derrotados Satanás y sus demonios, que tratan de vencer a los hombres que tienen su corazón lleno de ambiciones terrenas. El hombre es débil y cree en las mentiras de Satanás, pues le ofrece poder y placeres. María DM ha vislumbrado una pequeña parte de la brillante y gloriosa Luz de Dios. Todos podemos también sentir algo de esta Luz en nuestros corazones si invitamos a Jesús a salvarnos y a meternos en su Corazón. Pausada pero ciertamente la Luz de un Nuevo Amanecer iluminará el mundo. Pronto, una nueva Luz y un nuevo sol serán vistos. El sol será más grande y causará gran asombro. Es un signo del poder y majestad de Dios. Será un milagro que probará que el hombre no entiende completamente los secretos de la creación. Cuando llegue el Día esperado, Dios Padre nos revelará la Verdad y quitará las telarañas de nuestros ojos. Lo que tendremos está más allá de toda imaginación. Todo esto pronto será una realidad.

2. Jabez (Ontario, Canadá)
(Jabez In Action)

29 dic 2012 (Mensaje de Dios Alfa y Omega - Reseña) (Remain Obedient To My Instructions — Permaneced obedientes a mis instrucciones)
      El plan maestro de Dios abarca todas las cosas, todas las creaturas. Incluso abarca a las almas perdidas que han hecho un pacto con Satanás y caminan en la tierra para su gloria. El Señor nos pide que recemos por la conversión de los pecadores. También por la de aquellos que se llaman a sí mismos satánicos. Recemos para que vengan a la Luz y abracen la Verdad. El Señor, si le dejamos, nos utilizará para que toquemos los corazones de piedra. Él quiere que participemos en su plan maestro y que seamos obedientes a sus instrucciones. El Amor deberá derretir los corazones y unir a los hijos de Dios antes del Glorioso Retorno de Jesucristo. No juzguemos a nuestros hermanos y hermanas. Somos una familia. Que ninguna cosa nos divida. Lo que divide no es de Dios.

3. Julie Whedbee (mujer casada, con hijos) (USA)
(Behold I Come)

 28 dic 2012 (Mensaje de Jesucristo - Reseña)
     Jesucristo, Emanuel (Dios con nosotros) nos habla a través de Julie Whedbee. Se lamenta de que, a pesara de los contínuos avisos del Cielo, los hombres no ponen en su vida, como prioridad, la oración, la relación directa con Él. La mayoría viven como si Dios no existiera, dejando a un lado lo más importante. Ahora, en estos tiempos, vuelva a intervenir para tratar de que todos los hombres estén preparados para lo que está por suceder en el mundo. Estamos en acercándonos a una nueva época y muy pronto será el día de la decisión [el Aviso]. Casi nadie está preparado. El Señor desea tener una relación personal e individual con cada uno de nosotros. Necesitamos hablar con Él, tratarle, amarle. No dejemos pasar estos mensajes de Dios, que nos invitan a la oración. Ahora más que nunca. Una oración contínua, que verdaderamente sea nuestra prioridad número uno en nuestra vida.

* Año de la Fe. Dos densos y valientes párrafos sobre la Familia (Benedicto XVI, del Discurso a la Curia Romana, 21 de diciembre de 2012)

     "La gran alegría con la que se han reunido en Milán familias de todo el mundo ha puesto de manifiesto que, a pesar de las impresiones contrarias, la familia es fuerte y viva también hoy. Sin embargo, es innegable la crisis que la amenaza en sus fundamentos, especialmente en el mundo occidental. Me ha llamado la atención que en el Sínodo se haya subrayado repetidamente la importancia de la familia para la transmisión de la fe como lugar auténtico en el que se transmiten las formas fundamentales del ser persona humana. Se aprenden viviéndolas y también sufriéndolas juntos. Así se ha hecho patente que en el tema de la familia no se trata únicamente de una determinada forma social, sino de la cuestión del hombre mismo; de la cuestión sobre qué es el hombre y sobre lo que es preciso hacer para ser hombres del modo justo. Los desafíos en este contexto son complejos. Tenemos en primer lugar la cuestión sobre la capacidad del hombre de comprometerse, o bien de su carencia de compromisos. ¿Puede el hombre comprometerse para toda la vida? ¿Corresponde esto a su naturaleza? ¿Acaso no contrasta con su libertad y las dimensiones de su autorrealización? El hombre, ¿llega a ser sí mismo permaneciendo autónomo y entrando en contacto con el otro solamente a través de relaciones que puede interrumpir en cualquier momento? Un vínculo para toda la vida ¿está en conflicto con la libertad? El compromiso, ¿merece también que se sufra por él? El rechazo de la vinculación humana, que se difunde cada vez más a causa de una errónea comprensión de la libertad y la autorrealización, y también por eludir el soportar pacientemente el sufrimiento, significa que el hombre permanece encerrado en sí mismo y, en última instancia, conserva el propio «yo» para sí mismo, no lo supera verdaderamente. Pero el hombre sólo logra ser él mismo en la entrega de sí mismo, y sólo abriéndose al otro, a los otros, a los hijos, a la familia; sólo dejándose plasmar en el sufrimiento, descubre la amplitud de ser persona humana. Con el rechazo de estos lazos desaparecen también las figuras fundamentales de la existencia humana: el padre, la madre, el hijo; decaen dimensiones esenciales de la experiencia de ser persona humana.

     El gran rabino de Francia, Gilles Bernheim, en un tratado cuidadosamente documentado y profundamente conmovedor, ha mostrado que el atentado, al que hoy estamos expuestos, a la auténtica forma de la familia, compuesta por padre, madre e hijo, tiene una dimensión aún más profunda. Si hasta ahora habíamos visto como causa de la crisis de la familia un malentendido de la esencia de la libertad humana, ahora se ve claro que aquí está en juego la visión del ser mismo, de lo que significa realmente ser hombres. Cita una afirmación que se ha hecho famosa de Simone de Beauvoir: «Mujer no se nace, se hace» (“On ne naît pas femme, on le devient”). En estas palabras se expresa la base de lo que hoy se presenta bajo el lema «gender» como una nueva filosofía de la sexualidad. Según esta filosofía, el sexo ya no es un dato originario de la naturaleza, que el hombre debe aceptar y llenar personalmente de sentido, sino un papel social del que se decide autónomamente, mientras que hasta ahora era la sociedad la que decidía. La falacia profunda de esta teoría y de la revolución antropológica que subyace en ella es evidente. El hombre niega tener una naturaleza preconstituida por su corporeidad, que caracteriza al ser humano. Niega la propia naturaleza y decide que ésta no se le ha dado como hecho preestablecido, sino que es él mismo quien se la debe crear. Según el relato bíblico de la creación, el haber sido creada por Dios como varón y mujer pertenece a la esencia de la criatura humana. Esta dualidad es esencial para el ser humano, tal como Dios la ha dado. Precisamente esta dualidad como dato originario es lo que se impugna. Ya no es válido lo que leemos en el relato de la creación: «Hombre y mujer los creó» (Gn 1,27). No, lo que vale ahora es que no ha sido Él quien los creó varón o mujer, sino que hasta ahora ha sido la sociedad la que lo ha determinado, y ahora somos nosotros mismos quienes hemos de decidir sobre esto. Hombre y mujer como realidad de la creación, como naturaleza de la persona humana, ya no existen. El hombre niega su propia naturaleza. Ahora él es sólo espíritu y voluntad. La manipulación de la naturaleza, que hoy deploramos por lo que se refiere al medio ambiente, se convierte aquí en la opción de fondo del hombre respecto a sí mismo. En la actualidad, existe sólo el hombre en abstracto, que después elije para sí mismo, autónomamente, una u otra cosa como naturaleza suya. Se niega a hombres y mujeres su exigencia creacional de ser formas de la persona humana que se integran mutuamente. Ahora bien, si no existe la dualidad de hombre y mujer como dato de la creación, entonces tampoco existe la familia como realidad preestablecida por la creación. Pero, en este caso, también la prole ha perdido el puesto que hasta ahora le correspondía y la particular dignidad que le es propia. Bernheim muestra cómo ésta, de sujeto jurídico de por sí, se convierte ahora necesariamente en objeto, al cual se tiene derecho y que, como objeto de un derecho, se puede adquirir. Allí donde la libertad de hacer se convierte en libertad de hacerse por uno mismo, se llega necesariamente a negar al Creador mismo y, con ello, también el hombre como criatura de Dios, como imagen de Dios, queda finalmente degradado en la esencia de su ser. En la lucha por la familia está en juego el hombre mismo. Y se hace evidente que, cuando se niega a Dios, se disuelve también la dignidad del hombre. Quien defiende a Dios, defiende al hombre".

No hay comentarios:

Publicar un comentario